todo parecia normal...
una noche mas entre las multitudes que se movian en sincronia con el ritmo que surcaba en el hambiente.
y de pronto te vi...
estabas igual que siempre, aunque en tus ojos se notaba el tiempo, los años...
fue como si el tiempo que no nos encontramos nunca existiera, fue como volver a reir de los mismos viejos chistes, fue sentir que no estabamos tan solos
gracias por la alegria que me diste ese sabado por la noche...
siempre estas conmigo, porque la historia que compartimos desde hace ya mucho años (cinco, siete, diez? quien lleva la cuenta?) vuelve a mi en los momentos de necesidad...
ariel...
sos un genio....
y como todo genio, tenes tu cuota de locura, que por suerte volviste a contagiarme...
te kiero muchisimo
hasta el proximo encuentra
miércoles, 29 de abril de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
SUEÑOS REITERADOS
han pasado 3 noches...
y un sueño se repite...
ahora estoy en este dilema que me mantiene despierta en este lugar, sin fronteras, sin banderas, sin luz, sin descripciones que nos orienten en la busqueda de una respuesta...

mi desconcierto solo busca una explicacion: un sueño que se reitera noche tras noche, cuando mis ojos claman por la oscuridad del descanzo, que significa?
una advertencia?
una premonicion?
o un deseo reprimido?
sábado, 4 de abril de 2009
UNA NOCHE ESPECIAL
viernes a la noche...
nos reunimos para ver la batalla que decidirá los nuestros siguientes destinos, solo si ganabamos... y cuando los minutos parecien morir mas lentamente, y nuestros mejores guerreros cahian uno a uno, parecia que la batalla no tendria la bendicion de los dioses..
pero como un ave fenix resurgieron de sus cenizas para probocar el grito de todas las almas que nos encontramos en el campo de batalla... y la vistoria se celebro con pizza, porron stela y pepsi...(maga, eso no se hace)
hasta que los dioses quisieron opacar nuestro brillo para compensar el equilibrio de un universo paralele, y nos largo una lluvia de piedras... y ahi salio maga, mas rápido imposible (seguro lo disfruto) para salvar a una reluciente camioneta blanca (mientras eli moria de un ataque de locura)
y como los gritos de silvia, diosa de las predicciones, podran llegar hasta ese lugar donde nos encotramos, nos escapamos al inframundo del cuarteto, donde el rey jean carlos nos refugio de la tormenta...
y asi volvimos.... con la piedras clabadas en los pies, pero sin agua,hasta nuestros propios mundos, a descanzar de tanta alegria....
historias como estas siempre quedan, para ser recordadas en algun asado... sera esta noche?
nos reunimos para ver la batalla que decidirá los nuestros siguientes destinos, solo si ganabamos... y cuando los minutos parecien morir mas lentamente, y nuestros mejores guerreros cahian uno a uno, parecia que la batalla no tendria la bendicion de los dioses..
pero como un ave fenix resurgieron de sus cenizas para probocar el grito de todas las almas que nos encontramos en el campo de batalla... y la vistoria se celebro con pizza, porron stela y pepsi...(maga, eso no se hace)
hasta que los dioses quisieron opacar nuestro brillo para compensar el equilibrio de un universo paralele, y nos largo una lluvia de piedras... y ahi salio maga, mas rápido imposible (seguro lo disfruto) para salvar a una reluciente camioneta blanca (mientras eli moria de un ataque de locura)
y como los gritos de silvia, diosa de las predicciones, podran llegar hasta ese lugar donde nos encotramos, nos escapamos al inframundo del cuarteto, donde el rey jean carlos nos refugio de la tormenta...
y asi volvimos.... con la piedras clabadas en los pies, pero sin agua,hasta nuestros propios mundos, a descanzar de tanta alegria....
historias como estas siempre quedan, para ser recordadas en algun asado... sera esta noche?
miércoles, 1 de abril de 2009
TOMAMOS UNOS MATES???
de Lalo Mir en el programa 'Lalo Bla Bla' Radio Mitre (Buenos Aires)
El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola' y la segunda' ¿unos mates?'
Esto pasa en todas las casas.
En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres, y pasa entre hombres.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse nada en cara; Peronistas y Radicales ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos...
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'. El otro responde: 'Como tomes vos'.
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba.
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno.
Por adentro hay revoluciones.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena! La charla, no el mate!!
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: Basta, cambiá la yerba!'
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.
¿TE SENTISTE INCLUÍDO?.... compartilo entonces con quienes alguna vez tomaste un mate....
El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola' y la segunda' ¿unos mates?'
Esto pasa en todas las casas.
En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres, y pasa entre hombres.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse nada en cara; Peronistas y Radicales ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos...
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'. El otro responde: 'Como tomes vos'.
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba.
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno.
Por adentro hay revoluciones.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena! La charla, no el mate!!
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: Basta, cambiá la yerba!'
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.
¿TE SENTISTE INCLUÍDO?.... compartilo entonces con quienes alguna vez tomaste un mate....
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